sábado, 26 de octubre de 2013

Mama (2013): Porque amor de madre hay uno solo…

por Carlos Urquieta López


Desde hace ya varios años, y en paralelo a su carrera como director, Guillermo del Toro ha venido amparando proyectos como productor bajo diferentes circunstancias. Comúnmente con directores debutantes y/o latinos, así como películas temáticamente más complejas sin cuya participación difícilmente saldrían a la luz. Obras como El Orfanato, Los Ojos de Julia, Don’t Be Afraid of the Dark y Splice han sido estrenadas bajo su alero, obviamente con diversos resultados. El caso más reciente es Mama, opera prima del argentino Andrés Muschietti, basada en su gran cortometraje del mismo nombre.

Luego de cinco años desaparecidas, las hermanas Victoria (Megan Charpentier) y Lily (Isabelle Nelisse) aparecen en una abandonada cabaña en un bosque, quedando a cargo de su tío Lucas (Nikolaj Coster-Waldau) y su pareja Annabel (Jessica Chastain), esta última sin interés alguno por la maternidad. La crianza de ambas hermanas se hace difícil para la pareja, principalmente por la pérdida de contacto con la civilización durante su desaparición, aunque también por una misteriosa presencia a la que las niñas dan el nombre de Mamá.

Ya desde un primer momento, la película sorprende por su elegancia en la puesta en escena. Hay una tranquilidad y una contemplación en la narración que en estos días es bastante difícil de encontrar. En lugar de un montaje y movimientos de cámara epilépticos, los realizadores optan por un enfoque de la vieja escuela, más amparado en la atmósfera que en la intensidad, donde incluso (y si mi memoria no me falla), no hay siquiera sangre derramada durante el transcurso de la película. Algo bastante loable, sin duda, y que desde ya supone una diferencia considerable en el campo del horror contemporáneo. Sin embargo, a la larga esto también termina siendo una de las grandes debilidades de la película, y lo que hace fracasar en momentos clave. Pasajes donde el horror debería hacerse patente, y la tensión debería ser la primera prioridad, se ven seriamente perjudicados por esta puesta en escena, donde finalmente no hay una variación en el ritmo y termina haciendo que simplemente las cosas sucedan.

Esta sobriedad en la puesta en escena también se traduce en el guión, también con dispares resultados. La primera mitad, a pesar de algunas obviedades (como la presentación del personaje de Jessica Chastain), es tremendamente sólida, con un desarrollo narrativo muy bien ejecutado y una notable cohesión entre los diferentes departamentos de la película. Sin embargo, en la segunda parte, la película se ve dañada por confusiones en el guión y unos hoyos argumentales considerables. Ya entrado en el tercer acto, se nota que la idea de los realizadores era tirar toda la carne a la parrilla, aunque esto lamentablemente deriva en que cualquier cohesión narrativa se disuelva (curiosamente, es justamente acá donde la puesta en escena en momentos de horror/tensión resulte más efectiva).

En esencia, Mama es una reinterpretación de la leyenda de La Llorona. Los paralelismos entre ambas historias son notorios, y considerando que el director y su hermana productora (ambos también autores de la historia) son argentinos, no resulta descabellado pensar que tomaron esta famosa leyenda latinoamericana como base para su película. Una obra con sus fallos (algunos no menores), pero que de todas formas supone un auspicioso debut para Andrés Muschietti.

Trailer:


Cortometraje original:

martes, 22 de octubre de 2013

The Kings of Summer: "Porque vivir cuando puedes ser quien Manda"

por Ariel Valdivia Romero



Ya era hora de volver, terminó nuestros momentos de duelo luego del capitulo final de Breaking Bad. Pero la vida sigue, las series siguen y el cine sigue.

En esta nueva instancia, les daré a conocer mis opiniones sobre una nueva comedia quizás no muy conocida pero que merece ser memorable. En este caso Chris Galletta, guionista del Show de David Letterman, se une al joven realizador Jordan Vogt-Roberts, juntos debutan en la comedia del 2013, THE KINGS OF SUMMER.

Tres jóvenes amigos de secundaria, hacen un intento de evadir sus familias autoritarias mediante la construcción de un nuevo hogar en los bosques cercanos, buscando como objetivo, hacer de ellos hombres.
Créanlo o no, esa es la historia, de eso trata la película básicamente. Una historia con una simpleza extraordinaria, con un guión realista y un sarcasmo del que pocos llegan a reír.

El protagonista de THE KINGS OF SUMMER es un muchacho de quince años llamado Joe, que mantiene una complicada relación con su padre viudo, Frank. Por otro lado, está el mejor amigo de Joe, Patrick, que sufre de todo lo contrario; en su intento de ser modernos y despreocupados, sus padres resultan ser ridículos, sobreprotectores y tan cariñosos que, literalmente, le provocan urticaria. Joe consigue convencer a Patrick, y, sin que sepamos muy bien cómo ni por qué, a Biaggio, para llevar a cabo una descabellada idea. Fugarse de sus casas a un claro en el bosque, y allí construir una casa, donde ellos establecerán las reglas, lejos de las exigencias y del control paterno. Olvidar las reglas de vivir bajo el techo de alguien más, tener su propio techo y hacer de las vacaciones un verano maravilloso.

Tal como pasa en las mayorías de las películas sobre jóvenes  los directores fallan en intentar retratar la vida cotidiana de sus personajes, desconociendo por completo el mundo juvenil. Vogt-Roberts ha sabido captar los altibajos de una época de la vida tan compleja y llena de contradicciones casi a la perfección, aportando una frescura, una imagen y una alegría que contagian al espectador, tenga la edad que tenga. Sin duda alguna, la presencia de sus tres jóvenes protagonistas, cuyas interpretaciones son, simplemente, soberbias, lo que ayuda increíblemente a la historia. A través de ellos podemos contemplar casi toda la gama de emociones que trae la adolescencia, de la rebeldía al arrepentimiento, del entusiasmo del primer amor al dolor del desengaño, de la amistad a la amargura y la reconciliación.

A pesar de pequeñas dificultades en mantener el ritmo de la película, el resultado final es gratificante. No solo por los pequeños momentos de ironías y sarcasmos que solo a algunos los hará sacar una carcajada. Si no que el personaje de Biaggio, interpretado por Moises Arias, se une al salón de la fama de personajes turbios y memorables en comedias; luego de la agradecida existencia de McLovin en la película SUPERBAD, existe Biaggio en THE KINGS OF SUMMER.

Sin duda, no es una comedia para todos, pero es una muy buena comedia. Una entretenida película para ver en alguna tarde, quizás incluso para llegar a analizarla más profundamente. Pero lo que es un hecho, es que se las recomiendo completamente. Ha THE KINGS OF SUMMER le doy 8 de 10 Tiburones.


Muchos Saludos a todos los lectores de TIBURON19, estén atentos a la siguiente publicación.



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sábado, 5 de octubre de 2013

Breaking Bad: Felina (Series Finale)

por Carlos Urquieta López


Luego de cinco temporadas, el pasado 29 de septiembre llegó a su fin una de las series más aclamadas de los últimos años. Y lo hizo a lo grande, sin duda, encontrándose en la cresta de la ola tanto creativamente como en la recepción del público (el final fue visto por más de 10 millones de personas, el más alto de toda la serie).

Escrito y dirigido por el creador y showrunner de la serie, Vince Gilligan, Felina se plantea como un episodio conscientemente muy diferente a los inmediatamente anteriores. Luego de la intensidad de Ozymandias y la introspección de Granite State, se siente desde un comienzo como un episodio marcado por la fatalidad e inevitabilidad de lo último, de ponerle punto final a las cosas. Es debido a lo anterior que el episodio se encarga de ir cerrando cada línea narrativa, y precisamente por esto, es que en realidad, no pasa nada nuevo, sino que toma todo lo anterior para darle el cierre necesario. Desde los primeros episodios de esta quinta temporada, he pensado que Breaking Bad realmente terminó en la anterior, la cuarta, con la victoria de Heisenberg por sobre Gustavo Fring, y que todo el resto viene a ser el desenlace de la historia, una temporada completa para terminar con el viaje de Walter White y su descenso a los infiernos, por lo que este series finale vendría a ser una suerte de desenlace del desenlace, lo cual también explicaría la estructura narrativa de la última temporada completa.

Felina es un final nostálgico por esencia. Y no porque ponga su vista hacia atrás, como rememorando todo lo que ha ocurrido en la serie, sino porque encara todas las consecuencias acarreadas a través de estas cinco temporadas. A raíz de esto, y a pesar de ser un episodio final tremendamente satisfactorio, no deja de ser interesante lo amargo que resulta cuando se empieza a descascarar todo aquello que se encarga de finalizar: la destrucción total de una familia, la caída final de un imperio, el quiebre de una sociedad y amistad, y por sobre todo, el sinsentido y la nada de la empresa acometida por Walter White, donde finalmente, todos pierden. En este series finale, Walter White es un alma en pena paseándose por cada integrante importante de su vida para aclarar sus errores y/o saldar sus deudas pendientes (en una de las mejores escenas, Walter aclara las cosas con Skyler, y luego, observa ya a lo lejos a su hijo por última vez, sin contacto alguno).

Como no podía ser de otra forma, la resolución final del episodio (y por ende, de la serie) involucra a la otra gran parte de la historia. Más que como una forma de recuperar su dinero, Walter White vuelve a relacionarse con el grupo de Jack para poner las cosas en orden. Y eso por supuesto que incluye a Jesse Pinkman. Resulta también interesante que a pesar de la poca presencia del personaje de Aaron Paul en este final (tiene apenas unas tres escenas), esta es tan importante que hasta se siente que hubiese estado durante todo el capítulo. Walter White hace su último gran sacrificio para liberar a Pinkman (¿dejando las cosas a mano, quizás?), en un escenario donde claramente no hay lugar para el perdón, pero sí para el dejar ir (la escena de la última interacción entre ambos también es una de las mejores del episodio, y sin duda, también una de las más emotivas).

El series finale de Breaking Bad resulta muy satisfactorio y hasta sumamente relevante en el mundo de la ficción televisiva. Una serie que supo cuando terminar, y cómo hacerlo (no recuerdo otra que su mejor temporada sea la última), quedando finalmente una serie impecable e inscrita desde ya en la historia de la televisión. Un gran triunfo para Vince Gilligan y todo su equipo.

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sábado, 28 de septiembre de 2013

This is the End (2013): A tomar, a tomar, que el mundo se va acabar…

por Carlos Urquieta López


Desde que se anunció esta película, o más particularmente, desde que se liberó su primer tráiler, This is the End destacó rápidamente por lo descabellada y curiosa de su propuesta. Celebridades hollywoodenses interpretándose a ellos mismos en un entorno ciertamente extraordinario, y en clave comedia, dejaba a la película en un terreno inmediatamente distinto a sus potenciales competidoras. No necesariamente algo novedoso, pero sí especialmente interesante, considerando a sus participantes.

En término narrativos, la historia de This is the End es bastante simple: Jay Baruchel viaja a Los Angeles a encontrarse con su amigo Seth Rogen, quienes finalmente deciden asistir a una fiesta llena de celebridades en la nueva casa de James Franco. Sin embargo, nunca se imaginaron que en plena celebración estaba por desatarse el mismísimo fin del mundo, donde apenas un puñado de los invitados deberán esforzarse por sobrevivir (y aguantarse) en el interior del hogar de Franco.

Esta simpleza narrativa es justamente la gran falencia de la película dirigida por Evan Goldberg y Seth Rogen. Lo que en un principio es su punto fuerte (ver a celebridades en situaciones hilarantes y hasta absurdas) se va diluyendo conforme avanza lo poco que hay de historia. Una vez finalizado el primer acto, prácticamente no hay más historia hasta ya bien entrado el tercero, y por ende no avanza, haciendo que la película caiga notablemente en ritmo e interés, e incluso con unos pasajes totalmente innecesarios. Sin embargo, da la sensación que los mismos realizadores están muy al tanto de esto, jugándose finalmente todas sus cartas en las interacciones entre los integrantes del elenco, y es aquí donde la película triunfa notablemente. Ante la carencia narrativa, la película se la juega con las habilidades de sus propios actores, donde la química entre ellos resulta fundamental. El elenco sabe que están poniéndose en ridículo bajo un entorno extraordinario, y se nota que están todos de acuerdo en llevarlo al límite (aunque con distintos grados de éxito). Prácticamente todo lo bueno de la película radica en los one-liners de lo que los actores hacen gala, tanto sobre ellos mismos, como del resto.

Es por estas razones que This is the End resulta una película que vale la pena ver: más allá de lo que cuenta, e incluso el cómo, están los encargados de mover los hilos. Es posible afirmar que con otro elenco la película habría fallado miserablemente: en una obra donde claramente la historia no es su fuerte, todo el peso se lo llevan los actores. Finalmente, esto hace que la película esté planteada de forma muy hábil e inteligente, sabiendo donde potenciar sus ventajas, lo cual la hace una muy buena comedia para pasar un buen rato.

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lunes, 23 de septiembre de 2013

Dragon Ball Z "La Batalla de los Dioses" : La historia de la batalla está por cambiar

por Ariel Valdivia Romero


Desde nuestra niñez ha existido un anime que ha tenido la calidad para trascender generaciones, y convertir en fanáticos a muchos de nosotros.  No hay duda de que Dragon Ball es un fenómeno mundial. Dejando el manga (historieta japonesa) de lado, ha existido una franquicia enorme a partir de las series de televisión y las animaciones en video. Pero más allá de todo eso, han habido 17 películas de Dragon Ball estrenadas en los cines japoneses desde 1986. Sin embargo, ha pasado más de una década desde que la última de ellas apareció en la pantalla grande en 1996. Y ahora, después de un largo tiempo llega una nueva película de Dragon Ball, llamada "Dragon Ball Z: La Batalla de los Dioses"

Bills, un Dios de la Destrucción encomendado de conservar el equilibrio en el universo, despierta de un largo sueño, 39 años antes, ya que un Pez Oráculo le había presagiado que un adversario poderoso saldría ante él, el Super Saiyajin Dios. Ahora, al oír rumores de que un Saiyajin venció al señor galáctico Freezer, Bills sigue la pista de el guerrero Goku, con la intención de encontrar al supuesto Saiyajin Dios.

Primeramente, debo decir que a mi parecer han habido una cantidad innumerable de críticas negativas de los espectadores hacia la película y, por sobretodo, fanáticos de la serie. Muchas de ellas dejando en claro de que prácticamente el film arruinó la saga de Dragon Ball. La verdad, es que sinceramente no comprendo muchas de las críticas hacia esta película y discrepo de ellas en su gran mayoría. Me da la impresión que gran parte del público esperaba una finalización espectacular a la serie de Dragon Ball Z, con una película que definiría todo lo que vimos por años, osea, un MASTER PIECE impensado, pero, se encontraron por lo que era. Una película más de Dragon Ball Z para la colección, a mi parecer, una transición. 

Para los que no saben, Akira Toriyama, creador de Dragon Ball. Tiene planeado hacer una nueva temporada de Dragon Ball Z, siguiendo una historia a partir de lo que se ve en la película, cuando la vean comprenderán; dejando a Dragon Ball GT como un universo paralelo que no debe tomarse en cuenta.

Desde el comienzo la película es un completo homenaje para los fans de la saga y va recorriendo varios personajes y tópicos de esta serie. Una parte muy importante de la película se desarrolla entre bromas más típicas de la serie original de Dragon Ball que nos hará sonreír o incluso hacernos reír.  Poco a poco evoluciona hacia algo un poco más serio y podemos ver las esperadas peleas, y un nuevo nivel de Super Saiyajin; a pesar de que esperaba algo mucho más duradero y emocionante en la batalla, creo que no decepciona. Mientras que las últimas películas de Dragon Ball , especialmente las películas de DBZ , han estado basadas en la acción, "La batalla de los dioses" esta mucho más centrada en dar alegres momentos de comedia que se centran en una amenaza inminente. Es un viaje nostálgico que va de la mano de los personajes de una serie que disfrutamos tanto. La situaciones que suceden, los conflictos propios de los personajes más importantes, como Vegeta, y la entretenida aparición de Pilaf y sus secuaces  transforman a la película en un tour del recuerdo de los episodios emitidos por televisión.

La nueva transformación del Super Saiyajin, el nivel Dios, es un tema que creo que fue decepcionante para muchos (intentando comprender algunas críticas sin sentido que leí por ahí). Creo que más de algún fanático esperaba una transformación extraordinaria; Goku con el pelo más largo, que le saliera barba, que le crecieran ocho colas y un cuerno; la verdad no lo sé, pero debo aclarar de que no es nada espectacular por su apariencia sino por su cantidad de poder y por lo que significa alcanzar tal nivel. 
El villano principal de la película es Bills. Y a diferencia de los enemigos de películas anteriores, es un dios que hace que el mismo Kaio-sama y los supremos kaio-samas le teman. Sin embargo, comprenderemos de que él es solo la punta de un iceberg. Con una fuerza capaz de doblegar al mismo, orgulloso príncipe de los Saiyajin.

Quisiera decir más, pero me es difícil hacerlo sin dar algún spoiler, que le pueda arruinar la película a quien no la ha visto aún.

Si puedo decir que,La Batalla de los Dioses ofrece un marcado contraste en la calidad de animación que ha cambiado desde los años 90. Las nuevas técnicas de animación CG permiten tomas de cámara que habrían sido increíblemente costosas y difíciles en la animación dibujada a mano. Pero más que eso, los cambios en la tecnología de animación permiten mostrar fácilmente cuáles son las peleas más bellas de todo Dragon Ball (visualmente hablando). La batalla final entre Goku y Bills lo demuestra perfectamente con las cámaras persiguiéndolos, mostrando giros y movimientos a través de el cielo.

A la película "Dragon Ball Z: La Batalla de los Dioses" le entregaré 7 de 10 Tiburones, pues siendo un fan, no solo fue entretenida sino que dio gusto ver algo nuevo de esta franquicia. Y debo recordarles, este film no es el final legendario que muchos creían que sería, sino que es una película más como muchas otras de DBZ.

Espero que les guste, y manténganse atentos a la próxima publicación de TIBURÓN 19.


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sábado, 14 de septiembre de 2013

The Game (1997): Para el hombre que lo tiene todo

por Carlos Urquieta López


Luego del gran éxito que alcanzó con Se7en, y gracias a que esta película finalmente logró ponerlo en el mapa, David Fincher se lanzó de lleno a completar la película que venía realizando casi en paralelo a la protagonizada por Brad Pitt. El resultado sería The Game, una película que con el tiempo resultaría eclipsada dentro de la filmografía del director. Injustamente o no, ya veremos.

Nicholas Van Orton (Michael Douglas) es un exitoso y millonario banquero, aunque con una vida amarga y vacía. El día de su cumpleaños número 48 (el mismo en que su padre se suicidó), recibe de parte de su hermano Conrad (Sean Pean) un regalo que consiste en una tarjeta que debe cobrar ante la misteriosa compañía Consumer Recreation Services, CRS, la cual ofrece un aún más extraño y misterioso servicio: lo que ellos llaman, el juego.

Considerando el argumento a nivel más básico de la película, es seguro afirmar que The Game toma su gran fortaleza en presentarse como un intrincado (y a veces tramposo) puzzle, donde entre más se desarrolla la narración, más se pierde la confianza con el entorno y los personajes. El fuerte sentido de paranoia que invade al film desde el segundo acto en adelante, se refuerza notablemente con la elegante puesta en escena de David Fincher, quien, quizás por los personajes que constituyen la base de su película, opta por una dirección de arte mucho más sobria que en su anterior obra.

El trust no one se hace el gran motor temático de la película, y se nota que los realizadores están conscientes de aquello. Y a fin de cuentas, este puede ser la gran debilidad de la película. Ya pasada la primera mitad del metraje, tanto giro narrativo a la vuelta de la esquina llega a cansar, hasta el nivel de perder interés en ciertos pasajes de la historia: ¿para qué darse el tiempo de preocuparse si las cosas van a estar patas para arriba en un par de minutos?

En mi opinión personal, el último acto es sin duda lo mejor y mejor ejecutado del film. Ciertos momentos pueden ser predecibles, pero la tensión es permanente y el interés por la resolución crece a cada minuto, hasta llegar a un clímax realmente de antología.

En esencia, The Game es el episodio larga duración de The Twilight Zone (La Dimensión Desconocida) mejor filmado. O al menos el con la puesta en escena más elegante. La película de Fincher comparte varias semejanzas temáticas y argumentales con la serie de Rod Serling, por lo que no sería de extrañar que sus guionistas se hayan inspirado en algún episodio de aquella serie.

No recuerdo exactamente en qué momento, pero sí que David Fincher categorizaba las películas en dos: films y movies. La primera, correspondía a películas que no sólo interesaban al público sino también a profesionales del cine, tanto por su prolijidad técnica como narrativa/temática (por ejemplo, Fight Club). La segunda, se refiere a obras realizadas ya mirando hacia el gran público, con un acercamiento mucho más masivo. The Game correspondería a esta última. Una película que ha quedado, a mi juicio, injustamente relegada a una suerte de “segunda categoría” dentro de la filmografía del director, probablemente por su mirada más popular, aunque no por eso menos interesante. Muy recomendable.

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martes, 10 de septiembre de 2013

Renaissance (2006): Vive por siempre o muere intentándolo

por Ariel Valdivia Romero


Esta vez quisiera incluir dentro de estas recientes publicaciones, un género y estilo que siempre ha sido atractivo y llamativo para el visionado del público, sobretodo, joven. En esta ocasión, me dedicaré al análisis y el comentario de una película de animación, que en su año de estreno generó opiniones tan diversas que paso a ser un 50/50 de quienes gustaron la película contra aquellos que la verdad no tanto. Este trabajo de animación de ciencia ficción nos presenta una realidad distópica del París del año 2054, en donde la belleza y la salud son lujos ofrecidos por la empresa Avalon. 

Damas y caballeros, seres de mente imaginaria, amantes del cine, corazones de betamax, raros y raras; esto es "Renaissance". 

"Renaissance" es una película francesa de animación en blanco y negro, de alto contraste; de ciencia ficción, policíaca, estrenada el año  2006 y dirigida por Christian Volckman.
Ilona Tasuiev, una joven y brillante investigadora de la multinacional Avalon, dedicada a la belleza, es secuestrada. No existe ningún motivo aparente ni se pide algún rescate por su vida. El vicepresidente de la empresa, Dellenbach, quiere encontrarla a toda costa. Es por ello que piden la ayuda de la policía, y se le asigna el caso al teniente Bartholomew Karas, experto en secuestros y con un carácter muy particular.

Si uno comienza a analizar en detalle, hay aspectos que no son muy originales en "Renaissance"; Después de haber visto una que otra película de ciencia ficción en mi vida (no es que sea fanático de la ciencia ficción, pero..... sí ), uno puede notar que la historia desde su base, parece ser un reciclado de elementos de otros filmes. Ya de entrada vemos que Avalon, la multinacional dedicada a la medicina y la belleza, es un omnipresente en la cotidianidad  de este Paris futurista. Esta empresa pareciera estar saludando a la cámara, saltando de un lado a otro (algo así como nosotros a las 5 años y una cámara en frente) y gritando  - "nosotros somos los malos!!! , nosotros los malos!!!" -; Un policía renegado, una ciudad antigua y decadente llena de injertos y arreglos de última tecnología - edificios móviles, publicidad holográficas, autopistas impresionantes -. Osea, el film de un juego de video que nunca tuvimos la oportunidad de jugar, y lo que es yo, me hubiese gustado jugarlo. 
Una corporación malvada y un científico que opera en la oscuridad, me recuerda una pequeña película, simpática, que espero que hayan visto. Me refiero a "Blade Runner" (en algún futuro cercano, comentaremos esta película, pero dejenme adelantarles; 10 de 10 Tiburones para el film de Ridley Scott).

Si bien "Renassaince" no tiene muchas características originales, en donde quizás su estructura argumental carece de villanos realmente consistentes; si presenta una historia atractiva y muy interesante basada en el concepto de la vida y la belleza, una rutina muy bien hecha que desata también el gran mérito del film que sin duda es su estética. El resultado fascinante del alto contraste (muy al estilo de "Sin City"), con el movimiento de animación, generan a mi gusto, un clima muy notable. El uso del blanco y negro a lo largo de la película, hace que la atmósfera del misterio y suspense que rodea a la historia , se vea acentuada. Incluso la lluvia y la nieve, como contraste y efectos en varias escenas, nos siguen evocando la tristeza que rodea a todos los personajes de uno u otro modo. El director, Christian Volckman, demuestra una capacidad reconocible para manejar los tiempos en la película, haciendo que el rescate de los aspectos clichés del film noir (películas policíacas y misterio) consigan un grado de detalle que realmente nos engancha al film. Todo esto acompañado de los elementos de un futuro en donde los personajes son capaces de mantener un tiroteo a través de una gigantesca estructura con pisos de vidrios, en Notre Dame (por si acaso, no sale ningún jorobado androide. Solo digo).

Finalmente me queda por decir que "Renaissance", es un film que cumple con las expectativas. Mantiene el suspense y la intriga a lo largo de la historia, con un guion bastante bien estructurado y con muy leves fisuras. Una película que se hizo durante 6 años, que realmente merece ser vista. A "Renaissance" de Christian Volckman, le doy 6 de 10 Tiburones.

Disfruten! y manténgase atentos a la próxima publicación de TIBURON19


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sábado, 7 de septiembre de 2013

The East (2013): Envenénanos, y te envenenaremos a ti

por Carlos Urquieta López

Antes de comenzar de frentón con este comentario, necesito confesar algo: desde algo así como un año y medio que soy fanático de la protagonista de The East, Brit Marling. Desde que por esas casualidades de la vida me topé con la tremenda Another Earth que le sigo la pista en sus proyectos (aunque nunca tan psicópata). Esa parada suya de decir “si no encuentro roles que me gusten, me los hago yo” es tan admirable como valiente. La chiquilla no sólo le actúa, sino le escribe y le produce. Grande. Brit, cuando andes por Chile, te invito una chorrillana. Fin de la confesión.

The East es la colaboración más reciente entre la mencionada Brit Marling y el director Zal Batmanglij, luego de Sound of My Voice, donde ambos también co-escribieron el guión. Acá la dinámica es similar, aunque la historia es bastante diferente: Sarah (Brit Marling) es una ex agente del FBI que ahora trabaja para una empresa privada de inteligencia. Su jefa Sharon (Patricia Clarkson) le da el trabajo de infiltrarse en un grupo eco-terrorista que se hace llamar The East, que está lentamente causando estragos entre poderosos empresarios. Allí, y luego de conocer al grupo liderado por Benji (Alexander Skarsgard) e Izzy (Ellen Page), Sarah comienza a involucrarse cada vez más con ellos. Y quizás más de lo que debiera.

Desde un comienzo, la película se esfuerza por exponerse ante su audiencia como una historia socialmente relevante, y a pesar de lo innecesaria de la primera escena, lo consigue. El problema radica en la ejecución, donde el primer acto se siente como inseguro y va dando tumbos hasta que nos enfrentamos al primer punto de giro de la narración. La presentación del grupo eco-terrorista es particularmente problemática, considerando su importancia: se nos presentan como un montón de hipsters que de repente decidieron que era demasiado mainstream vivir como el resto de la gente, así que hicieron su propia forma de vivir con juegos de azar y mujerzuelas. Lo cual por supuesto que no tiene nada malo, pero a primera vista eso los hace parecer más un grupo de poseros alternativos , que uno realmente indignado con lo que ocurre en el mundo y con ganas de actuar.

Afortunadamente la película va de menos a más, y conforme más se desarrolla la historia, más satisfactoria resulta la experiencia. Se nota que los realizadores pusieron harto esfuerzo y cuidado de no irse tras ninguno de los dos “bandos”, pero a la vez, esa misma neutralidad y búsqueda de objetividad en la temática termina restándole en lo que se refiere a la identificación de personajes e intensidad dramática. Es recién en el tercer acto donde se desarrolla un mayor lazo emocional con los personajes, y por ende, la historia demanda una mayor capacidad para involucrarse e inmiscuirse en el universo de la película.

Desligado de lo anterior, y esto muy desde lo personal, resulta muy interesante el hecho de que la mejor escena resulte también la más prescindible, como es el caso de la escena del juego de la botella. Una maravilla de escena que en realidad no hace avanzar la historia, pero sí nos permite conocer mucho de los personajes, aunque muy sutilmente.

The East finalmente resulta en una película no muy memorable, aunque sí por sobre la media. Tiene unas cuantas grandes escenas, y su elenco en general está bastante sólido en sus roles. De igual forma, a pesar de lo irregular que resulta algunas veces, es necesario destacar la habilidad del director para manejar la tensión en varias escenas, lo cual, sobre todo teniendo en cuenta que la película es esencialmente un thriller, resulta fundamental. Entre las dos colaboraciones (de muchas otras más, espero) de Brit Marling con Zal Batmanglij, personalmente encuentro a su anterior película Sound of my Voice, muy superior.

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miércoles, 4 de septiembre de 2013

TT3D Closer to the Edge: El hecho de que respires, no significa que estás vivo

por Ariel Valdivia Romero


Desde un inicio pretendemos darle el espacio a todos los estilos y formas de Cine, para publicar nuestros comentarios al respecto. Dentro de esta política de mostrar incluso esos filmes que desconocen, e intentar darles vuelta la cabeza pensando "LA QUIERO VER!!!" o un simple "mmm...interesante" con la mano en el mentón, será esta publicación el primer review de una película documental en TIBURON19. 

En el borde de Inglaterra - y al borde de la cordura, algunos podrían decir - un grupo de motociclistas anualmente arriesgan sus vidas para competir en la Isla de Man en las carreras del Tourist Trophy (TT). Uno de estos maniáticos adictos a las tuercas, es un obsesionado chascón y sabio del automovilismo llamado Guy Martin; el tipo que para los documentalistas es el objeto ideal. Todos estos son los sucesos del documental "TT3D: Closer to the Edge" 

Guy Martin, junto a otros grandes motociclistas - tales como el joven Hutchinson - se encargaran de llevarnos por el proceso de antes y durante el periodo de carreras, donde no solo conocemos lo que hacen, sino que también lo que piensan y lo que sienten al momento de estar en la pista, de ganar, y del instante que por menos de una milésima de segundo creyeron y pensaron "Hasta aquí llego yo". Esto, acompañado por las hilarantes historias del hiperquinético Guy Martin, con increíbles secuencias de acción y un impresionante paisaje,  crean un documental apasionante que se dobla en el cuestionamiento de la elección de arriesgar tu vida. Una afirmación del viaje del placer y el peligro de la pista, para cualquier persona con un látido en el corazón, y que no necesariamente deba tener gasolina por sangre en las venas.

La película cuenta con varios pilotos del circuito de las motocicletas, incluyendo a John McGuinness, Conor Cummins e Ian Hutchinson. McGuinness es conocido por ser el más exitoso piloto del TT con vida, después de haber ganado la competencia quince veces y tener unos cuantos records que hasta el día de hoy se mantienen imbatidos. Connor Cummins, uno de los pilotos mas joven en la historia del TT, y el héroe local para ganar la competencia anual y el mismo Guy Martin, quien siendo el protagonista del documental, es el favorito de siempre y que jamás ha ganado. La película revela cómo, desde hace más de 100 años, los pilotos han llegado a la Isla de Man para competir. El relato sugiere que el TT ha encendido siempre un compromiso para los competidores mucho más potente que cualquier otro evento de carreras, y desde el inicio de la carrera más de 200 personas han muerto. "Closer to the Edge", no solo nos divierte, sino nos traslada a aquellos duros momentos en que el peligro y el riesgo se vuelven una pesadilla y la realidad, para todos aquellos fanáticos de las tuercas; al mismo tiempo la capacidad de sobrellevar la tragedia, no solo por parte de los colegas motociclistas sino que también por la familia.

El Tourist Trophy de la Isla de Man es cine puro - una loca combinación de cuero y máquinas que clama unas cuantas vidas casi todo los años - y el director
Richard De Aragues muestra a los pilotos en sus intrépidas actitudes. Nos traslada a la emocion de estas motos que recorren pequeñas villas a 200 millas por hora, en donde el pequeño margen de error en el camino nos hace sentir un poco de esa adrenalina y la posibilidad de quizás no llegar a la meta.

Peter Bradshaw, reconocido crítico de The Guardian dio a la película 4 estrellas de 5 y dijo que "Es un saturnal de excitación, saturados de emoción y una sensación de peligro que es casi espiritual." Yo simplemente tengo dos palabras para describir a esta película "Maravillosa" y "Excelente!". Hasta ahora la que gana el puntaje mas alto, pues a "TT3D: Closer to the Edge" le doy 9 Tiburones de 10, y mi absoluta recomendación. 

Disfrutenla, y mantengase atentos a la próxima publicación de TIBURON19.

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martes, 3 de septiembre de 2013

THE PLACE BEYOND THE PINES (2013): Si conduces como un Rayo, te estrellarás como un Trueno!

por Ariel Valdivia Romero


"The Place Beyond The Pines" es la última entrega del Director Derek Cianfrance, después de tres años desde su última película, la exitosa "Blue Valentine". Ambos films como protagonista a Ryan Gosling, unos de los actores que ha sido revelación en estos últimos años. 

El director de la muy buena "Blue Valentine" logra aquí desarrollar una historia ambiciosa, larga, emocionante y con algunos problemas, pero con un comienzo excelente y con una dirección de actores que es realmente soberbia. Una propuesta muy atrapante, que brilla por cómo su relato fue contado y por cómo los sentimientos van apareciendo.

Que una película empiece con un plano secuencia tan largo como en esta, estilo "Snake Eyes" ("Ojos de Serpiente" de Brian De Palma; busquen ese plano secuencia, es buenísimo... atención! el plano secuencia, la película no tanto), es un aviso de que probablemente lo que estamos a punto de ver no va a ser una historia más, sino una propuesta jugada y llena de ambiciones, por lo menos desde lo visual. Derek Cianfrance, no duda en dejar en claro desde el primer instante que pretende recurrir a la belleza de la fotografía para contar la trágica y complicada historia de sus personajes, y pese a que a lo largo de la película, sobretodo en la segunda y tercera parte, podemos encontrarnos con problemas argumentales, lo logra.

"The Place Beyond the Pines" se divide en tres partes, contando tres diferentes historias entrelazadas cronológicamente por el encuentro de sus personajes. Aunque su sinopsis oficial cuenta la historia de Luke, un famoso artista de circo de gran habilidad en la motocicleta, que al encontrarse con un antiguo amor se entera que tiene un hijo. Habiendo dejado su trabajo en el circo para cuidarlo y tener su familia, empieza a trabajar en un pequeño taller mecánico. Sin poder tener los ingresos suficientes para mantener a su hijo, decide comenzar a robar bancos. Las malas decisiones de este personaje, que sin duda protagoniza la más poderosas de las tres partes, es la causa de lo que después con el tiempo y los años sucede.

Durante la primera parte del film, Ryan Gosling, aquel jovencito del que las mujeres se enamoraron en "The Notebook" ("Diario de una Pasión", para las "groupies" de la película), que para muchos parecía ser el típico actor joven que construirá su carrera sobre historias de Amorsh!. Demuestra una vez más que su nombre merece ser recordado, y que él merece ser reconocido como un gran actor. Si bien su papel como Luke en "The Place Beyond the Pines" pareciera no ser muy diferente de lo que vimos en "Drive" de Nicolas Winding Refn  (para muchos, la mejor película del 2011) - la verdad que los personajes de ambas películas son muy similares - los sucesos de este film condicionan las expresiones y las acciones de tal manera que la interpretación de Gosling pasa a ser la mejor lograda, la más llamativa y la más recordada en la película.

Durante la segunda parte, la intesidad baja completamente, pero de igual manera desarrolla varios giros interesantes y bien planteados por el director. Aquí el protagonista es Bradley Cooper y la narración se centra completamente en la psicología de su personaje y su manera de evitar enfrentarse a los nuevos desafíos que su trabajo le imponen. Existe una apreciacion muy acertada sobre la culpa, sobre la honestidad y sobre la familia. Bradley Cooper, presenta un personaje creíble en el que desconfiamos, haciéndonos quizás preguntarnos a veces, ¡¿porque cresta lo está haciendo?!. Sin embargo, si creo que es la parte que tiene un mensaje mucho más claro, pero que al mismo tiempo genera todas las preguntas sin respuesta de esta misma segunda y tercera parte de la película, la cual dejaré fuera de este review con la intención de que todas maneras la vean y la disfruten, además de evitar entregar spoilers que arruinarían el visionado.

"The Place Beyond the Pines", emociona por momentos y poco a poco pierde velocidad, a veces, incluso el sentido, lo que puede causar la decepción de algunos. Podemos encontrar ciertos momentos desaprovechados. Pero creo que esos momentos son compensados por otros grandes momentos que mantienen la película interesante, y un drama atractivo. Ciafrance mantiene su estilo con una fotografía muy bien lograda, una estética cuidada y una banda sonora muy especial e intensa. 

En honor a esta página de Reviews, TIBURON19, los Jumbitos se irán de vacaciones y seran los mismos tiburones quienes ocuparán su lugar. Al film "The Place Beyond the Pines" le doy 7 Tiburones, veanla, disfrutenla, entiendanla y opinen!

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domingo, 25 de agosto de 2013

John Dies at the End (2012): de verdad se llama así, a mí no me miren…

por Carlos Urquieta López

En un principio, cuando me decía “ya, si tengo que elegir una película para partir y listo”, nunca pensé que eso podía ser tan difícil. ¿Cuál hacer? ¿Una vieja o una nueva? ¿Una conocida o una desconocida? ¿Una buena o una mala? Las posibilidades son prácticamente infinitas, sobre todo cuando se está partiendo. Así que finalmente, rastreando varias alternativas de las que he visto en el año, me quedé con la última de Don Coscarelli. Las razones, después del salto.

John Dies at the End viene a terminar con la ausencia de diez años del mundo de los largometrajes del director desde Bubba Ho-Tep (sin embargo, en 2005 participó en la serie de televisión Masters of Horror con la sólida Incident On and Off a Mountain Road). Coscarelli, más conocido por su gran saga Phantasm (la cual también espero comentar acá en algún momento), es un artesano del género, de aquellos que han forjado prácticamente toda su filmografía desde el mundo independiente amparado por una sensibilidad más cercana a la serie B que a la seriedad del horror más directo.

La película trata sobre Dave (Chase Williamson), quien decide contarle su historia a un reportero (Paul Giamatti) luego de que junto a su amigo John (Rob Mayes) consumieran una desconocida droga llamada salsa de soja. Esta sustancia les permite experimentar la realidad (o la carencia de ella…) alcanzando límites desconocidos desafiando el tiempo y el espacio, y entre medio, involucrándose en un plan para salvar al mundo de unas extrañas y silenciosas manifestaciones.

John Dies at the End es una clara continuación en la filmografía del director, e incluso funciona como una corroboración de su estatus como “director de culto”. Resulta más que evidente la tendencia e inclinación de Coscarelli por material poco convencional, e incluso, lo potencia aún más con imágenes que sin duda tienen el potencial de quedar grabadas en la mente del espectador (bigote-que-se-convierte-en-murciélago, ahí la dejo…). Sin embargo, hay una conciencia de parte del cineasta en la naturaleza de su propia historia que hace que nunca se la tome muy en serio, lo cual deriva en un claro beneficio para la película. Todo lo que ocurre en ella es tan demente, tan loco, que sería absurdo neutralizar su universo interno con seriedad. El director está claramente al tanto de lo anterior, y es desde allí que desarrolla su propuesta.

Estructurada bajo una narración no lineal (el tiempo es un océano, no el chorro de una manguera, como dice un personaje en algún momento) al menos durante la primera mitad de la película, la historia sí es cierto que sufre de falta de ritmo en el segundo acto, donde se ve afectada por un avance un tanto lento y torpe. Sin embargo, es ya en el tercer acto donde la película se encuentra totalmente cómoda, sintiéndose como el más sólido. Es aquí incluso, donde lo demente de la propuesta alcanza niveles mayores, apoyándose notablemente en la comedia, pero la solidez del desarrollo narrativo para este punto hace que el saldo sea muy positivo.

Finalmente, si bien la película resulta muy satisfactoria, hay que tener en cuenta que debido a su propuesta puede ser muy polarizadora. Es difícil que haya punto intermedio: o la película se ama o se odia. Lo descabellado de la película puede ser tan genial para algunos como imperdonablemente absurdo para otros. Quizás la mayor fortaleza, y al mismo tiempo, peor debilidad de la película.

John Dies at the End no es la mejor película de Don Coscarelli, pero es un gran regreso y continuación en la filmografía de uno de los directores de género más interesantes trabajando en la actualidad. Es de esperar que no tengamos que esperar otros diez años para su siguiente película.

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